|
XI Encuentro del Club
La IIª
VOLTA A MALLORCA,
(9 y 10 de Abril)
|
|
. |
|
|
|
Sábado 9 de abril, 6:30 de la mañana, suena el despertador que por una vez no odio
y salto de la cama como un resorte. Me asomo por la ventana,está oscuro pero puedo
llegar a adivinar que la calle no está mojada, va bien, no llueve. Ducha rápida, y
desayuno veloz. Suena el móvil, es Alberto que ya me espera con su "ocho" para
acompañarme a su taller, donde hoy ha dormitado el mío. De nuevo suena el móvil,
es Paco… ya estamos aquí. No te muevas de la estación marítima número 2, en 10
minutos llegamos. Nos sobran 2 minutos, las calles de Palma están desiertas y
silenciosas. Sólo el rumor de nuestros dos erreochos altera el tranquilo despertar
sabatino. Llegamos al puerto y ya de lejos puedo divisar un flamante Renault 12 verde
y un no tan flamante señor a su vera brazos en jarra… Corsino. Esto va tomando
cuerpo, junto a él también esperan Domin y Paco con su Renault 8, y al poco rato
aparecen Josep y Maria como una exhalación, bueno, el exaltado es Josep, ya que
Maria, la pobre, todavía anda algo dormidita. Les damos la bienvenida a los cuatro
y nos dirigimos al ya habitual paddock del Muelle Viejo de Palma. Allí ya está
esperando el resto, Sebastiana, Joan, Catalina, Pablo, Martí, Francisca y Antonio.
Concha y Xisca, con muletas debido a un desafortunado esguince, se unirían al grupo
posteriormente. Vamos a desayunar, y como ya es habitual lo hacemos en el lugar más típico de Palma y tomamos el desayuno más atávico posible, "Xocolata amb ensaïmadas" de Can Joan de s´Aigo. Aun así, alguien se pedirá un "Cola-Cao", que lógicamente no le servirán. Una vez recompuesto el físico, iniciamos una visita turística por el casco antiguo de Palma, ejerciendo de guía quien suscribe estas líneas. Nada más salir del Claustro de San Francisco empieza a llover, y ya lo hará de forma intermitente y con cierta intensidad durante toda la mañana. La visita prosigue hacia la Iglesia de Santa Eulalia, Arco de la Almudaina y la Catedral, donde me doy cuenta del interés que muestra nuestro amigo Corsino por el arte eclesiástico, en especial por los retablos. Al abandonar el interior de la Catedral, nos dirigimos hacía La Lonja, no sin antes ver y recordar la leyenda del "Drac de na Coca". Llegamos a la Lonja, que esta vez se puede visitar ya que coincide con una muestra de literatura catalana, muy adecuada para nuestros amigos arribados de las Castillas, que a buen seguro en una tercera edición ya se atreverán con algunas frases en la lengua de Pla. Corsino sale a la pizarra y deja nuestro sello inconfundible, un dibujito de nuestro logo, bajo la atenta mirada del vigilante de seguridad. Al salir de la Lonja nos espera un segundo diluvio, que decidimos encarar dada la cercanía del paddock del Muelle Viejo. Es casi la una de la tarde, llueve y algunos muestran rostro de cansancio, por lo que decidimos poner en marcha la maquinaria, 5 erreochos, 1 errediez y 1 erredoce, y dirigirnos hacia Valldemossa, a escasos 20 kilómetros, donde nos espera un merecido almuerzo. Nada más abandonar Palma cesa la lluvia y se asoma el sol… tenía que ser así. Enfilamos el camino viejo de Valldemossa, normalmente restringido al tráfico, y de una belleza excepcional. Antiguamente se usaba este camino cuando se pretendía comprar un coche de segunda, o tercera mano. Si el vetusto automóvil salía airoso en este breve pero empinado y retorcido recorrido, la operación a buen seguro llegaba a buen término. Llegamos a Valldemossa, donde el Ajuntament nos cede la plaza de la Cartuja para estacionar nuestros erres. Nada más descender del coche ya se acerca un alemán husmeando alrededor y haciendo algún comentario, que supongo, por la cara que muestra, que es totalmente positivo. En Alemania, al igual que en Inglaterra, en general existe una delicadeza especial hacía los clásicos, y saben valorar muy bien este tipo de coches. Ya en el restaurante, y como estamos en familia, creemos oportuno que cada cual elija el plato que desee y más le apetezca, y como anfitriones, de costumbres más mediterráneas, aconsejamos las "sopas mallorquinas" (cocido de acelgas y otras verduras con pan que absorbe su caldo) para enfilar el ágape. Los castellanos y algún mallorquín del interior tienen que reforzar el almuerzo con alguna carne. Después de la comida toca tranquilo paseo por la pintoresca villa de Valldemossa, siempre muy concurrida de turistas y transeúntes. La fría tramontana va ganando la partida al cálido sol de la tarde, un par de fotos más (una con Manel Fuentes, que también estaba allí, sí, el de CQC) y retomamos la ruta de nuevo, dirección Banyalbufar, Estellencs, Andratx y Port d´Andratx, siempre sin dejar de divisar el mar. Llegamos al hotel con ganas de descansar. Reparto de habitaciones, Josep y Maria por un lado y el resto por otro. Quedamos en vernos en el jacuzzi. Unos van más o menos preparados para el relajante baño del jacuzzi, Josep luce un impresionante bañador al más puro estilo jamaicano, pero otros no trajeron traje con lo que el pase de calzoncillos, de todas las épocas y modelos, es digno de mención.Incluso alguien se atreve a meterse en pantalón de chándal… en fin, vaya numerito el del jacuzzi. Después toca cena. Descorchamos un par de S. Pellegrino, para sacar la foto, que no se diga… sobremesa para comentar algunos detalles del día y para que Corsino nos comente otros detalles del viaje de ida, que ha sido algo movido y no por el temporal. A dormir. Domingo día 10, amanece despejado pero con bastante viento. Mientras unos desayunan, otros van llegando para sumarse a la segunda jornada. A los 7 sabatinos, se le suma otro Renault 12 (Jaume y Diana), un Renault 4L Súper (Juanjo) y un Renault 8 (Joan, María y Enric). Alberto y yo izamos los banderines rojo y verde que tanto nos aconsejaron en la Conselleria d'Interior. Iniciamos la ruta con una primera parada para repostar que algunos aprovechan para incluso limpiar el coche. Parece mentira, pero a las 10 y media ya llevamos casi una hora de retraso. Llegamos a Ca'n Penasso (Bunyola) y allí nos esperan dos magníficos Renault 5 Copa Turbo, dos impresionantes Alpine A-110 (Tomeu, Joan y Jaume), un bonito Renault Ondine (Miquel y Toni) y otro Renault 8 2ª serie (Sebastiá y Cristòfol). Ahora ya sí estamos todos e iniciamos la subida a Orient por el Coll d´Honor (muy popular para el aficionado local). Desde el primer momento la saga de Alpines, Copa Turbos y TS's toman posiciones y el rugir de sus motores retumba entre las montañas y el valle d'Orient. El tráfico de ciclistas es importante y la carretera estrecha, con la típica humedad en la cara norte, en el descenso. En Alaró se hace la primera parada de reagrupamiento, una breve charla, un par de fotos, aguas menores y reemprendemos la marcha hacia Lloseta, Selva, Moscari y Campanet con parada en el Oratori de Sant Miquel. Ya es más de mediodía y es de menester un buen tentempié. Coca de Trampó, masa similar a la de la pizza, pero sin el queso y con cebolla, pimiento y tomate, cortado todo muy menudo y horneado) y coca de pimientos (lo mismo, pero con pimientos). Por supuesto regado con S. Pellegrino, ¡faltaría más! Otra charla, ésta más intensa en lo mecánico,y cambio de rueda en el ocho de Chaves. Reanudamos la ruta para dirigirnos hacía Pollença (la villa con la mayor concentración de artistas plásticos, músicos y literatos de Mallorca),Port de Pollença y Formentor (famoso por su emblemático hotel y por su impresionante paisaje). En la Platja de Formentor, última etapa oficial de la Vuelta, nos hacemos las fotos de rigor. Después de comentar las incidencias en la subida y posterior bajada hacia Formentor, por su espectacular carretera, unos nos dirigimos al restaurante Ca'n Cuarassa, frente al mar en plena bahía de Pollença, mientras otros visitan el faro de Formentor, en el extremo más septentrional de la isla, con unas vistas maravillosas. No he preguntado, pero ahí creo que Domin, Paco, Corsino y Josep, fueron conscientes de lo que sería el viaje de vuelta a la Península, ya que el temporal que se divisaba era importante (aunque del todo inhabitual para estas fechas). Sobre las 4 de la tarde nos empiezan a servir el almuerzo, con el consiguiente cabreo de algunos camareros, que temían perderse el encuentro de balompié de máxima rivalidad nacional, que parece ser se jugaba esa misma tarde. A los postres entrega de trofeos, como debe ser, y también, como debe ser, un "siurell" para cada participante (objeto mágico-religioso ¿? de barro cocido, blanqueado y decorado, de origen mediterráneo oriental, con variadas formas, predominando la del demonio a píe o montado, la del pastor o la de la mujer portando la jarra). El trofeo al Renault 8 más bonito fue para el de Josep Valls, sin duda fue el más admirado. El Renault 10 más bonito fue el de Joan Coll, que aunque fue el único llamó muchísimo la atención por su belleza. El Renault genérico más bonito resulto ser el de Miquel Riera, un precioso Ondine, que además anda muy bien. Trofeos especiales para Corsino (Béjar), es de pura afición cruzar España de Oeste a Este, embarcar, estar en la Vuelta, volver a embarcar y cruzar de nuevo las Españas de Este a Oeste. Por otra parte, un Encuentro sin Corsino no sería lo mismo. También tiene bemoles lo de Domin y Paco (Daimiel), y para ellos otra mención especialísima, no sólo por venir, sino por obsequiarnos con el privilegio de su presencia. En cuanto al chofer más novel, esta vez fue Jaume Fornari (Renault 12S), y el más veterano fue don Sebastiá Galmés (72 años) y su copiloto don Cristòfol Fullana (73 años), que hicieron gala en todo momento de un genial sentido del humor. De todas maneras, aunque no dependía de mí entregar el "Trofeo Ocho", que creo se entrega al socio que a más Encuentros va asistiendo, en mi opinión la ganadora moral de este trofeo es, sin duda alguna, Maria Valls, por aguantar durante dos días enteros a esa banda de locos impresentables con sus cacharros, que espero no tenga repercusiones negativas en su crecimiento. Quiero agradecer por último a todas las personas, instituciones y empresas que confiaron de nuevo, un año más, en la Vuelta y colaboraron en mayor o menor medida en su organización, desarrollo y promoción. A todos ellos, gracias, muchas gracias: 99 Octanos, Alberto Bermejo, Antonio Chaves, Ajuntament de Pollença, Ajuntament de Valldemossa, Angie Bowen, Apartotel La Pérgola, Autofoto, Autoritat Portuaria de Balears, Ca'n Joan de s'Aigo, Club Renault 8, 8TS y 10 de España, Coches Clásicos, Compañía Trasmediterránea, Conselleria d'Interior del Govern Balear, Consell Insular de Mallorca, Diego del Valle, Domingo Díaz, Estefanía Martínez, Fernando Pareja, Fran García, Guiem Caldés, Goethe, s.a., Ignacio Galmés, Jesús Sureda, Joan Coll, José Carlos Preciados, Juan Amador, La Cuneta, Mado Bet des Siurells, Martí Crespí, Miquel Mut, Miquel Sabater, Motor Clásico, Pedro Llabres, Pepe de la Parte, Restaurante Ca'n Pedro, Restaurante Ca'n Cuarassa, Ricardo Recio, Ruedas y Velas, Sergi Serret, Spanair, S.Pellegrino, Técnicas y Montajes Mallorca, S.L. (Tec-Mon), The Classic Times, Tolo Trillo-Figueroa y a todos aquellos que tuvieron intención de colaborar pero por cualquier circunstancia no pudieron... |